Por María Jimena Zaeta

Jan, Peter y Jule a la lucha Los Educadores vienen a proponer una aguda mirada al mundo capitalista alemán y mundial. Un trío de jóvenes idealistas que simplemente quieren sentirse haceedores de un cambio, pensando en la rebelión como un importante medio para el cambio. Pero quizás, cuando leemos "rebelión" pensamos en un grupo de adolescentes inmaduros que hacen lío, Los Educadores nos muestran que esos "adolescentes inmaduros" tienen mucho para decir y que muchas veces se hacen eco de lo que muchos otros quieren decir.
Jan, Peter y Jule viven una revolucionaria juventud. Estan unidos por la pasión de cambiar el estado de las cosas en Alemania y porqué no, en el mundo. Jan esta realmente comprometido con la causa y se siente verdaderamente enojado con la realidad. Peter, su compañero de departamento, comparte los mismos ideales pero mucho más relajadamente. La novia de Peter, Jule, esta viviendo un doloroso desalojo y un grave problema económico causado por un accidente automovilístico con un empresario millonario y su costoso auto.
Cuando Jule conoce la verdad de Los Educadores,(dejar mensajes en las mansiones de los barrios privados diciendo "Los dias de plenitud estan contados" entre otras cosas), decide formar parte del asunto y meterse en la mansión del dueño del auto chocado, el Sr. Hardenberg, para "educarlo".
Algo sucede, un error, la inexperiencia de Jule, el desenfreno, la adrenalina de la injusticia, de lo prohibido, complica las cosas y los tres idealistas se ven envueltos en un problema que hará cuestionar sus ideas y sus relaciones.
Las formas para quejarse Encontrarse con "el capitalista" cara a cara, enfrentarlo, escucharlo, respetarlo, es el juego que propone el filme del director Hans Weingartner, que muestra no solo la lucha por los ideales, sino también el problema que vive la juventud en no encontrar la forma de trasladar los deseos de revolución en acción, no saber cómo pelear contra el sistema.
"Hay gente que nunca cambia", y "Tienes demasido dinero" son dos de los muchos puntos que estos jóvenes recriminan de la sociedad capitalista. No esta mal que se tenga dinero, ni siquiera que se disfrute de una buena vida, lo moralmente inaceptable es que todo eso se haga a costa de los demás haciendo miserables sus vidas.
Una visión fuerte, desestructurada con un toque de humor y con excelentes actuaciones. Una muy buena propuesta para visitar las salas de cine local.